Crecimiento y sostenibilidad respaldados por datos

Cómo Axalta y Solera redujeron emisiones y costes en reparación automotriz mediante innovación en repintado y datos operativos, demostrando valor económico y ambiental.

En numerosos sectores se da por hecho que los clientes no aceptarán pagar un sobreprecio por productos sostenibles; esta percepción es especialmente arraigada en industrias intensivas en costes, como la reparación automotriz, donde el encarecimiento de piezas y mano de obra, la escasez de técnicos y la creciente complejidad de los vehículos tensionan de forma persistente la economía de los talleres. En el Reino Unido, por ejemplo, se prevé que el aumento de costes operativos, impuestos y facturas constituya el principal obstáculo para el 92% de los reparadores de vehículos en 2026, una señal clara de la presión que enfrenta el sector.

Al mismo tiempo, el marco de referencia del sector está cambiando: de una lógica centrada casi exclusivamente en costes y tiempos de ciclo a otra que incorpora con fuerza las obligaciones medioambientales y regulatorias, desde el reglamento europeo sobre vehículos al final de su vida útil hasta el Código del Consumidor en Francia. En este contexto, Axalta Coating Systems, proveedor global de recubrimientos líquidos y en polvo para aplicaciones industriales, focalizó su acción en una operación presente en más del 74% de las reparaciones: el pintado. El proceso de repintado es, en post-colisión, una de las operaciones más lentas, intensivas en energía y emisoras de carbono, aportando aproximadamente entre el 15% y el 20% del impacto total de carbono del proceso de reparación.

"La sostenibilidad solo crea valor real cuando va de la mano del rendimiento, la eficiencia y la rentabilidad."

La economía detrás de la estrategia

Frente al esquema tradicional —múltiples capas de productos distintos, tiempos de espera entre manos y entre capas de acabado, y ciclos de horneado a alta temperatura— Axalta no se limitó a formular una pintura más sostenible; reexaminó el proceso de acabado. Su tecnología Fast Cure reduce casi a la mitad el tiempo necesario y disminuye la temperatura de horneado de alrededor de 60 °C a 20 °C. En lugar de acelerar el secado mediante calor, la inversión en I+D permite que la propia química del recubrimiento haga el trabajo: se elimina el tiempo de espera entre capas del mismo producto porque las capas sucesivas pueden aplicarse sobre una capa todavía húmeda.

En una industria presionada por costes y plazos, el tiempo es dinero. Los clientes demandan la devolución rápida de sus vehículos; los talleres buscan maximizar la rotación. En términos operativos, un taller de carrocería que opere en un turno de ocho horas puede ver cómo su capacidad de proceso pasa de aproximadamente siete vehículos diarios a casi 18, mejorando de manera notable la utilización de uno de sus activos más caros: la cabina de pintura. El recubrimiento de curado rápido no solo reduce la energía necesaria en el proceso, sino que, desde la perspectiva económica, resulta competitivo: aunque su precio por unidad es casi el doble del de las pinturas convencionales, exige menos capas y menos tiempo de mano de obra, con lo que el coste total por trabajo de pintado disminuye.

Sin embargo, ofrecer esta propuesta de valor exige algo más que innovación en el producto: requiere la orquestación de todo un ecosistema. Ningún actor de la cadena de valor de la reparación automotriz podía, de forma aislada, validar, implementar y escalar la solución. Por ello, Axalta trabajó con aseguradoras, redes de reparación, proveedores tecnológicos y la firma de software automotriz Solera, de modo que cada participante aportó capacidades complementarias: las redes de reparación testearon la solución en condiciones reales de operación; las aseguradoras evaluaron el impacto económico; y Solera suministró los datos operativos y la metodología necesarios para cuantificar los resultados empresariales y medioambientales. Al alinear a los actores en torno a evidencia compartida, en lugar de afirmaciones individuales, se redujeron las barreras de adopción y se aceleró el despliegue en el ecosistema de reparación.

Dar credibilidad a las afirmaciones sostenibles

Las mejoras operativas —tiempos de reparación más cortos y menores costes— son fácilmente observables por los talleres. Lo que no es visible, en cambio, es el desempeño ambiental. En materia de informes de sostenibilidad se necesitan mediciones independientes y creíbles que cuantifiquen el impacto en cada etapa del proceso. Al apoyarse en la plataforma global Sustainable Estimatics de Solera, Axalta pudo demostrar que su tecnología reduce las emisiones de carbono en torno a un 65%. Combinando los datos operativos con mediciones sectoriales estándar para equivalentes de dióxido de carbono (CO2e), la plataforma entrega datos de CO2e estandarizados y auditables que aseguradoras, reparadores, gestores de flotas y la propia Axalta pueden incorporar en sus reportes de sostenibilidad.

Bart de Groof, vicepresidente global de marketing de refinish en Axalta: "El valor no está en poder afirmar que el producto es más sostenible; el valor está en poder demostrarlo mediante una metodología operativa creíble en la que nuestros clientes confíen."

Más allá de la elaboración de informes, la plataforma de Solera —que aloja una amplia base de datos de emisiones de CO2e a lo largo del ciclo de vida de la reparación— funciona como una herramienta de apoyo a la decisión: ayuda a responder preguntas prácticas, como si conviene reparar o sustituir una pieza, equilibrando la opción más coste-efectiva con el objetivo de minimizar las emisiones de CO2e. En conjunto, permite a las empresas comprender su desempeño en sostenibilidad con mayor granularidad: a nivel de siniestro, operativo y de taller.

Crecimiento impulsado por la sostenibilidad

"La sostenibilidad solo crea valor real cuando va de la mano del rendimiento, la eficiencia y la rentabilidad", recordó de Groof. En lugar de presentar la sostenibilidad como un añadido por el que el cliente debe pagar, la compañía rediseñó su producto y su proceso de aplicación de modo que una mejor performance ambiental acompañe a una mejora económica. Aunque el precio unitario sea mayor, la disposición a pagar de los clientes aumenta cuando se demuestra que la sostenibilidad puede, a la postre, financiarse a sí misma. Hoy, Axalta conquista clientes dentro de redes de talleres altamente competitivas.

Las innovaciones sostenibles escalan cuando las empresas se atreven a ir más allá del diseño de producto tradicional y de los modelos de salida al mercado. Al combinar innovación en recubrimientos con análisis de datos y colaboración intersectorial, la asociación entre Axalta y Solera no solo ha generado un recubrimiento más sostenible: ha creado un modelo de negocio más robusto, capaz de convertir datos, alianzas y sostenibilidad en una fuente de ventaja competitiva.

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